¿Qué es la hernia de disco lumbar?

Una hernia es la protusión de cualquier órgano o tejido fuera del lugar donde se hallan alojados habitualmente. En el caso de la hernia de disco lumbar, se produce cuando un disco intervertebral degenerado se rompe y su contenido se sale de sus límites.

Habitualmente, es la parte más interna y blanda del disco, llamada núcleo pulposo, la que expulsa material a través de la rasgadura producida en el anillo fibroso externo. La localización y amplitud del defecto en dicho anillo y el volumen del material expulsado del núcleo, condicionarán los síntomas de esta. 

Una hernia discal puede ser asintomática, ocasionar solo dolor local lumbar o, en caso de ocupar espacio por donde discurren las raíces nerviosas de la columna lumbar, puede presionar dichos nervios y provocar dolor, debilidad o entumecimiento en las piernas o los glúteos.

Causas de la hernia de disco lumbar

En la mayoría de los casos, las hernias de disco se producen por el desgaste natural del mismo, denominado degeneración discal. En decir, a medida que pasan los años, los discos son cada vez menos flexibles y, por tanto, más propensos a dañarse.

Las lumbares están sometidas de forma prácticamente continua al peso del cuerpo, por lo que es habitual que durante el día la zona acabe dolorida debido a las posturas, los movimientos o el cargo de peso de forma inadecuada. Las lesiones de este tipo son uno de los problemas más frecuentes en la zona de la espalda.

Las causas concretas no siempre se conocen, pues pueden ser el resultado de una combinación de varios factores. No obstante, en la mayoría de los casos se deben a hábitos posturales. También hay que tener en cuenta que existen determinados factores de riesgos para desarrollar la hernia discal:

1. Predisposición genética

A padecer hernias discales.

2. Trabajo

Personas cuya actividad laboral requiera esfuerzos físicos y movimientos más exigentes tienen mayor riesgo de padecer hernia discal. 

3. Sobrepeso y obesidad

Pueden sobrecargar los discos y contribuir a su degeneración, especialmente en los discos de la zona lumbar. 

4. Tabaquismo

Está relacionado con un menor suministro de oxígeno al disco, lo cual favorece su deterioro. 

5. Accidente, golpe o caída

También pueden ser la causa de una hernia de disco lumbar, aunque es menos frecuente. 


Por todo ello, exista el factor genético o no, tomar medidas como cuidar la postura, practicar ejercicios para mantener los músculos fuertes, procurar estar en un peso saludable y evitar el tabaco puede ser muy efectivo para prevenir una hernia de disco

Síntomas de la hernia de disco lumbar

Dolor en los glúteos, las piernas o el pie

Suele producirse al realizar determinados movimientos o colocarse en algunas posturas y se calma al estar estirados en reposo. Sin embargo, si la compresión es severa, puede que no se reduzca apenas estando en reposo. Dependiendo de la localización del disco en el que haya aparecido la hernia y a qué raíz nerviosa afecte, puede aparecer dolor en unas regiones u otras de la pierna o las lumbares.

Debilidad

Los músculos cercarnos a la hernia lumbar suelen debilitarse, lo que puede provocar problemas de movimiento como tropiezos o desequilibrio. En caso de aparición aguda e imposibilidad para mover el pie o la pierna, se trata de una urgencia médica y se debe consultar rápidamente.

Hormigueo

La hernia puede provocar entumecimiento u hormigueo que se irradia desde los nervios afectados hasta los músculos que sirven. En este caso, a las extremidades inferiores: las piernas. 

Diagnóstico de la hernia de disco lumbar

La resonancia magnética (RM) es la prueba más utilizada para el diagnóstico de hernia de disco. Esta nos permite identificar la existencia de hernias discales y sus características, así como orientarnos sobre si existe compresión de raíz de nervio causada por la hernia de disco lumbar. 

Asimismo, la tomografía computarizada (TC) también puede ayudar en el diagnóstico de esta afección, pero su imagen no es tan nítida en este caso concreto. 

Sin embargo, es importante aclarar que la mayoría de hernias que se observan en las pruebas de imagen no son sintomáticas y que muchos dolores lumbares o aparentemente ciáticos no tienen su origen en hernias. Por ello, es absolutamente imprescindible la valoración de un especialista que, a través de los síntomas, su evolución y la exploración física determine si el problema del paciente deriva de lo que se ve en la imagen o no. Además, en caso de que existan varias hernias, determinará cuál de ellas es la que está ocasionando los síntomas al paciente.

Tratamiento de la estenosis de canal lumbar

En el Instituto Clavel nuestro equipo, una vez establecido un diagnóstico correcto, propondrá el tratamiento adecuado para que el paciente obtenga los mejores resultados. Todo ello en base a su grado de limitación, la probable evolución con cada una de las posibilidades de manejo y los tipos de tratamiento factibles en función de las características individuales de cada paciente.

En todos los casos, es posible que el especialista le recomiende tratamiento farmacológico para el control de los síntomas, cuyo propósito y posibles efectos secundarios les detallaría según el caso. Los tratamientos para la hernia de disco lumbar se dividen en tres grandes grupos que diferenciamos a continuación.

1. TRATAMIENTOS NO QUIRÚRGICOS O CONSERVADORES

Contención

Estos suelen aplicarse de forma inicial para contener el problema. Engloba a los analgésicos, los antiinflamatorios, los relajantes musculares y los fármacos neurolépticos. Para mejorar su efectividad es necesario combinarlos con fisioterapia y ejercicio.

Rehabilitación

Prácticamente todos los casos de hernia discal lumbar requieren tratamientos de rehabilitación muscular y nerviosa, así como reeducación postural, sea como tratamiento único o complementario. En FisioSpine, nuestros fisioterapeutas y osteópatas expertos en manejo de problemas de columna le ofrecerán un tratamiento personalizado, huyendo de los tratamientos estándar pasivos que no tienen en cuenta la edad, actividad diaria o requerimientos del paciente para volver a desarrollar una vida normal. 

Reaparición

De hecho, la mayoría de casos de nueva aparición podrán ser tratados de forma conservadora añadiendo además la enseñanza de métodos de prevención y correcciones posturales para evitar las recaídas.

Entre ellos, será clave hacer un cambio de hábitos diarios perjudiciales que puedan provocar dolor, como levantar objetos pesados o mantener determinadas posturas. Si al aplicar estos métodos durante uno o dos meses no se consiguen los resultados esperados, en Instituto Clavel valoramos otros procedimientos quirúrgicos para reducir los episodios de dolor. 

2. TRATAMIENTOS INTERMEDIOS

Para casos de gravedad moderada o aquellos que no se contemple la cirugía por factores individuales del paciente, se pueden proponer tratamientos de tipo bloqueo o infiltración a nivel de la columna lumbar para el tratamiento del dolor irradiado a las piernas. 

Cuando el dolor se limita a la zona lumbar, cuando el dolor lumbar se limita a una zona, es posible optar por tratamientos como infiltraciones o la rizólisis facetaria por radiofrecuencia pulsada o térmica. Estos se realizan en el quirófano, pero con anestesia local y sin necesidad de que el paciente sea ingresado. En ocasiones este será el único tratamiento necesario y en otras funcionará como paso anterior a la cirugía.

3. CIRUGÍA DE HERNIA LUMBAR

En aquellos casos en los que no haya mejoras con los tratamientos conservadores o que, por la severidad del dolor o afectación a la fuerza muscular no permitan esperar el tiempo prudencial por riesgo a secuelas, se propondrá el tratamiento quirúrgico.

Siempre que sea posible, se intentará resolver la compresión nerviosa de la forma menos invasiva, por lo que en la mayoría de los casos optaremos por la microdiscectomía lumbar simple, que consiste en la extracción del tejido de la hernia y, según el caso, el vaciamiento parcial del disco afectado. 

En casos de que se reproduzca la hernia, hernias de base muy ancha con compresión radicular bilateral o asociadas a otras patologías que lo requieran, se planteará una cirugía instrumentada. Dicha cirugía podría ser una artroplastia discal (ADR) o, en casos con elementos adicionales de la anatomía dañados, de artrodesis o fusión.

Evolución y recuperación de la hernia de disco lumbar

La evolución de la hernia discal depende del estadio en el que se encuentre y del tratamiento elegido. En el Instituto Clavel apostamos por un trato personalizado sumado a la tecnología más vanguardista para realizar las intervenciones pertinentes que ayuden a los pacientes a recuperar su bienestar y mejorar su calidad de vida

Además, nos aseguramos de que el paciente se sienta preparado y debidamente informado durante todo el proceso de recuperación, lo que garantizará los mejores resultados.

¿Qué médicos del Instituto Clavel tratan la hernia de disco lumbar?

En Instituto Clavel cualquiera de los especialistas en Neurocirugía y Cirugía Ortopédica puede realizar una excelente valoración de su caso y recomendarle el tratamiento más adecuado. 

Nuestro equipo, formado por algunos de los mayores especialistas en este campo a nivel nacional e internacional, así como la última tecnología, nos permite establecer un diagnóstico correcto de hernia discal lumbar que facilita el posterior tratamiento para que el paciente obtenga los mejores resultados.

De esta forma, si el paciente necesita un tratamiento quirúrgico, el mismo facultativo se ocupará de recomendarle la técnica óptima para su problema. En caso de ser mejor la opción conservadora, podremos derivarle a nuestra especialista en procedimientos contra el dolor, y a nuestro equipo de rehabilitación física especialistas en columna (Fisiospine).

¿QUIERE SABER MÁS?
¡CONTACTE CON NOSOTROS!

Cuéntenos su caso para que podamos asesorarle de forma personalizada.

Compartir en: