El 25 de junio se celebra el Día Mundial de la Escoliosis, una fecha dedicada a concienciar sobre una patología que afecta a millones de personas en todo el mundo. A pesar de ser relativamente frecuente, la escoliosis sigue rodeada de falsas creencias que pueden retrasar su diagnóstico o generar preocupación innecesaria.
¿Es cierto que una mala postura provoca escoliosis? ¿Todas las personas con escoliosis sufren dolor? ¿La cirugía es inevitable? Hoy, desmontamos algunos de los mitos más comunes para conocer qué dice realmente la evidencia médica.
Mito 1: La mala postura causa escoliosis
Realidad
La escoliosis no es un problema postural. Se trata de una deformidad tridimensional de la columna vertebral que provoca una curvatura lateral acompañada, en muchos casos, de rotación vertebral. Aunque una mala postura puede hacer que una espalda parezca desviada, no es la causa de una escoliosis estructural.
Mito 2: Llevar mochilas pesadas provoca escoliosis
Realidad
El peso de las mochilas puede causar molestias musculares o dolor temporal, pero no provoca escoliosis. La mayoría de los casos diagnosticados en niños y adolescentes corresponden a la llamada escoliosis idiopática, cuya causa exacta sigue siendo desconocida.
Mito 3: Toda escoliosis produce dolor
Realidad
Muchas personas con escoliosis, especialmente niños y adolescentes, no presentan ningún dolor. De hecho, en numerosas ocasiones el diagnóstico se realiza al observar asimetrías corporales como un hombro más alto que otro o una cintura desigual durante una revisión médica rutinaria.
Mito 4: La escoliosis se puede corregir completamente con ejercicios.
Realidad
Los ejercicios pueden mejorar la postura, fortalecer la musculatura y ayudar a controlar la evolución de la escoliosis, pero no suelen corregir por completo una curvatura estructural de la columna. El tratamiento más adecuado dependerá del grado de la curva y de las características de cada paciente.
Mito 5: Si la curva es pequeña, no hay que preocuparse
Realidad
Una escoliosis leve suele requerir únicamente seguimiento médico, pero eso no significa que deba ignorarse. Durante etapas de crecimiento rápido, algunas curvas pueden progresar con el tiempo. Por eso son importantes las revisiones periódicas y el control de la evolución.
Mito 6: Todas las escoliosis terminan necesitando cirugía
Realidad
La gran mayoría de las personas con escoliosis nunca necesitarán una intervención quirúrgica. El tratamiento depende del grado de curvatura, la edad del paciente, la velocidad de progresión y los síntomas asociados.
Mito 7: No se puede practicar deporte si tienes escoliosis
Realidad
Salvo indicaciones específicas de un especialista, la actividad física suele ser beneficiosa para las personas con escoliosis. El ejercicio ayuda a mantener la movilidad, fortalecer la musculatura de la espalda y mejorar la condición física general. De hecho, mantenerse activo forma parte de muchas estrategias de tratamiento conservador.
Mito 8: La escoliosis solo afecta a adolescentes
Realidad
Aunque muchos diagnósticos se realizan durante la adolescencia, la escoliosis puede aparecer a cualquier edad. Existe la escoliosis degenerativa, frecuente en adultos mayores, que surge como consecuencia del desgaste progresivo de discos y articulaciones vertebrales.
Mito 9: Una escoliosis leve nunca empeora
Realidad
No todas las curvas evolucionan igual. Algunas permanecen estables durante toda la vida, mientras que otras pueden aumentar, especialmente durante el crecimiento o debido a cambios degenerativos asociados al envejecimiento. Por eso el seguimiento médico sigue siendo fundamental incluso en casos leves.
Mito 10: La escoliosis es fácil de detectar a simple vista
Realidad
Las curvas más pronunciadas suelen ser evidentes, pero muchas escoliosis leves pasan desapercibidas.
Entre las señales de alerta más comunes se encuentran:
- Un hombro más elevado que el otro.
- Una cadera más prominente.
- Diferencias en la altura de la cintura.
- Inclinación del tronco hacia un lado.
Ante cualquier sospecha, es recomendable consultar con un especialista.
La importancia de la detección temprana
Detectar una curvatura cuando todavía es leve permite controlar su evolución y valorar tratamientos conservadores antes de que la deformidad avance.
Observar cambios en la simetría corporal, acudir a revisiones médicas y consultar ante cualquier sospecha son medidas sencillas que pueden contribuir a mejorar el pronóstico y la calidad de vida de quienes conviven con esta condición.
Unidad de Escoliosis de Instituto Clavel
En Instituto Clavel contamos con una Unidad de Escoliosis formada por 6 especialistas, liderada por el Dr. Ignasi Català y el Dr. Sebastien Charosky, con amplia experiencia en el abordaje de deformidades de la columna tanto en adolescentes como en adultos.
Nuestro equipo evalúa cada caso de forma individual para ofrecer las opciones terapéuticas más adecuadas, desde tratamientos conservadores hasta técnicas quirúrgicas avanzadas cuando son necesarias.
UNIDAD DE ESCOLIOSIS
¿Te han diagnosticado escoliosis o sospechas que podrías tenerla? Pide cita con nuestros especialistas de la Unidad de Escoliosis y recibe una valoración personalizada.
Dr. Ignasi Català
Neurocirujano y subdirector de Instituto Clavel
Categorías: Tratamientos de columna, Enfermedades de columna, Prevención