La endoscopia de columna monoportal —también conocida como cirugía full-endoscopic o totalmente endoscópica— es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que busca tratar determinadas patologías de la columna con la menor agresión posible a los tejidos que la rodean.
Entre las causas más frecuentes de compresión nerviosa se encuentran la artrosis, que puede provocar estenosis espinal o foraminal, y las hernias discales. Independientemente de la técnica utilizada, el objetivo de la cirugía es el mismo: eliminar la causa de la compresión para liberar el nervio o los nervios afectados. La endoscopia monoportal permite acceder a la zona que se va a tratar a través de una única incisión muy pequeña, de menos de un centímetro.
Cirugía endoscópica de columna y cirugía tradicional: ¿cuál es la diferencia?
La endoscopia monoportal precisa una única incisión de menos de un centímetro que permite acceder a una patología concreta —por ejemplo, una hernia discal— y tratarla preservando, en la medida de lo posible, las estructuras vertebrales circundantes. Esto es posible porque la fuente de luz, la cámara, el sistema de irrigación y el canal por el que se introducen los instrumentos están integrados en un único dispositivo.
En la cirugía tradicional suele ser necesaria una incisión mayor y una exposición más amplia de las estructuras de la columna, como los músculos, los huesos, los ligamentos y los tejidos conectivos. Aunque el cirujano procura limitar la afectación de estos tejidos, el abordaje puede alterar en cierta medida las estructuras de soporte.
Los avances tecnológicos han reducido progresivamente el tamaño de las incisiones. El microscopio neuroquirúrgico, por ejemplo, aporta iluminación y aumento, lo que permite trabajar a través de una incisión y una exposición menores, de unos pocos centímetros.
La endoscopia biportal utiliza dos incisiones de menos de un centímetro: una para la cámara y la iluminación y otra para los instrumentos. En la endoscopia monoportal, la cámara, la fuente de luz, el sistema de irrigación y el canal para el instrumental están integrados en un único dispositivo. Por eso se utiliza una sola incisión de menos de un centímetro y no es necesario crear una cavidad de trabajo amplia para iluminar la anatomía. El objetivo es preservar al máximo los tejidos y limitar la formación de tejido cicatricial.
¿Cómo se opera una hernia discal por endoscopia monoportal? Paso a paso
Existen diferentes técnicas para acceder a la zona afectada. Dos de los abordajes más frecuentes son el interlaminar y el transforaminal. La elección depende, entre otros factores, de la localización de la hernia, del nivel vertebral y de la anatomía del paciente.
1. Abordaje interlaminar
Antes de comenzar, se marca el punto exacto de la incisión mediante radioscopia (una técnica de imagen que permite ver la zona durante el procedimiento), ligeramente a un lado de la línea media de la espalda. Se realiza una incisión de unos 7 mm y se introducen dilatadores para crear progresivamente el trayecto por el que avanzará el endoscopio. De este modo, las fibras musculares se separan en lugar de cortarse.
A continuación, bajo control radioscópico, se introduce una cánula de trabajo biselada y, a través de ella, el endoscopio. El objetivo es llegar al ligamento amarillo, que conecta las láminas de dos vértebras adyacentes. Se atraviesa este ligamento mediante disección y, en algunos casos, pueden ser necesarios pequeños cortes con tijeras microquirúrgicas para colocar la punta de la cánula de trabajo dentro del canal raquídeo.
El endoscopio permite visualizar con detalle las estructuras nerviosas, incluido el saco dural y las raíces nerviosas. El cirujano coloca la cánula junto a la raíz nerviosa y la rota para protegerla y dejar expuesta la hernia. Después, abre la hernia con un disector y extrae los fragmentos mediante pinzas microquirúrgicas. Una vez tratada la lesión, devuelve la cánula a su posición inicial y comprueba que no persista compresión. Por último, retira el instrumental, coloca un punto de sutura bajo la piel y cubre la herida con un apósito.
2. Abordaje transforaminal
En este abordaje, el punto de entrada se sitúa más alejado de la línea media que en el interlaminar: entre 8 y 12 cm hacia un lado, según el nivel vertebral y la anatomía del paciente. Se realiza una incisión de unos 7 mm y se introduce una aguja que, bajo control radioscópico, se dirige hasta el foramen neural, la abertura por la que salen las raíces nerviosas de la columna.
La aguja se sustituye por una guía metálica. Colocarla con precisión es fundamental para acceder a la hernia y evitar lesiones en la raíz nerviosa que emerge por esa zona. Después se introducen dilatadores, la cánula de trabajo y el endoscopio. En ocasiones poco frecuentes, es necesario utilizar fresas manuales o motorizadas para exponer el espacio discal.
Una vez localizada la hernia, se libera con disectores y se extrae con pinzas microquirúrgicas. Al final, se utiliza una cámara endoscópica de 30 grados para comprobar que las raíces nerviosas han quedado liberadas. Este abordaje aprovecha una vía de acceso natural a través del foramen neural y busca evitar la manipulación de otras estructuras vertebrales importantes, más allá de la zona que debe tratarse.
¿Todos los pacientes pueden operarse por endoscopia de columna?
Los avances tecnológicos y técnicos han permitido que la endoscopia de columna pueda utilizarse en un número cada vez mayor de pacientes. Sin embargo, como ocurre con cualquier técnica quirúrgica, no es adecuada para todos los casos. La selección del paciente es fundamental y la decisión debe tomarse junto con el cirujano, teniendo en cuenta las características de la patología y la anatomía de cada persona.
Gracias a los avances en las técnicas endoscópicas, algunas patologías que antes se consideraban contraindicaciones —como determinadas hernias calcificadas o migradas— pueden tratarse hoy mediante endoscopia en casos seleccionados.
¿Cuánto dura una cirugía endoscópica de columna?
La duración depende de la complejidad de cada caso. En términos generales, muchas intervenciones pueden realizarse en menos de una hora, aunque el tiempo concreto debe valorarlo el equipo médico según las características de la patología.
¿Cómo es la recuperación tras una cirugía endoscópica de columna?
Como los músculos se separan y dilatan en lugar de cortarse, algunos pacientes pueden levantarse y caminar pocas horas después de la intervención. En muchos casos, el alta hospitalaria se produce en un plazo de 24 horas. La fisioterapia puede comenzar poco después, si el equipo médico lo considera adecuado, y la reincorporación al trabajo suele producirse al cabo de unas semanas. Estos plazos pueden variar según la intervención, la situación clínica y el tipo de trabajo de cada paciente.
El tamaño reducido de la incisión y la irrigación constante durante el procedimiento pueden contribuir a reducir determinados riesgos, como el de infección. No obstante, ninguna cirugía está exenta de riesgos y el cirujano debe explicar los beneficios, las limitaciones y las posibles complicaciones en cada caso.
¿Es la endoscopia monoportal adecuada para mí?
La técnica más adecuada depende del diagnóstico, de la localización de la compresión nerviosa, de la anatomía y de otros factores clínicos. Una valoración individual por parte de un especialista en columna permite estudiar las opciones disponibles y determinar si la endoscopia monoportal es una alternativa apropiada.
Doctor Gregory Zegarek
Neurocirujano
Categorías: Tratamientos de columna, Cirugía, Técnicas