¿Qué es el dolor discogénico?

Se denomina dolor discogénico a aquel que se produce como consecuencia de la degeneración discal.

Los discos intersomáticos son una parte fundamental de la estructura de la columna humana, tanto a nivel cervical, dorsal y lumbar. Son estructuras altamente hidratadas que se sitúan entre las vértebras y su función principal es la de servir como puntos de absorción de todas las fuerzas e impactos que pasan por la columna. Para ello, es imprescindible que mantengan su estructura fisiológica consistente en un núcleo pulposo y un anillo fibroso.

Entendemos como degeneración discal o discopatía el proceso por el cual el disco ve alterada su estructura fisiológica y, por tanto, es incapaz de realizar su función con normalidad. Por lo general, se trata de un proceso evolutivo que suele iniciarse con la pérdida de su contenido líquido o deshidratación discal y que, posteriormente, produce que el disco pierda poco a poco su altura. El estado más grave de este proceso es aquel en el cual el disco ha perdido todo su contenido hidratado y su altura se ha colapsado hasta el punto en que hay contacto entre dos vértebras contiguas.

El dolor discogénico es una de las causas más frecuentes de lumbalgia en la población, de curso benigno en la mayoría de los casos y solucionada con tratamiento médico y rehabilitador conservador.

Causas del dolor discogénico

La causa principal del dolor por degeneración discal es el envejecimiento. Con la edad, los discos sufren de por sí un desgaste y una deshidratación. En la especie humana, esta degeneración discal es más marcada que en otros mamíferos debido a la marcha bípeda (a diferencia de la marcha de la mayoría de los mamíferos, que es cuadrúpeda). Al caminar sobre dos piernas, las fuerzas de carga que afectan a nuestra columna son mucho mayores. Adicionalmente, los deportes de alto impacto, como por ejemplo el baloncesto, los trabajos que incluyen la carga de objetos pesados o las actividades físicamente muy demandantes también favorecen el desgaste discal.

Hay múltiples factores, sin embargo, que favorecen este desgaste discal y lo aceleran. Tal vez dos de los más importantes sean el tabaco y el sobrepeso. Además, muchas enfermedades han demostrado tener relación con el proceso de degeneración discal.

Otras casusas menos frecuentes, pero no por ello menos importantes pueden ser los traumatismos, fracturas y procesos neoplásicos.

 

Síntomas del dolor discogénico

El dolor discogénico es un dolor de intensidad variable que se localiza en la zona afectada (por lo general, la zona lumbar baja). Es un dolor que, en sí no tiene irradiación, lo cual lo diferencia del dolor de las hernias lumbares, que suelen cursar con cíatica.

Además, el dolor discogénico suele aumentar por los siguientes factores:

  • Estar sentado
  • Inclinar el tronco hacia adelante
  • Aplicar peso sobre el cuerpo (carga axial)

Por lo general, la degeneración discal es una condición que no suele provocar alteraciones de tipo neurológico como pérdida de sensibilidad o de fuerza.

Diagnóstico del dolor discogénico

Para el diagnóstico del dolor discogénico es importante apoyarse en dos pilares. El primero es la entrevista con el paciente, seguida de una exploración física dirigida realizada por uno de los especialistas de nuestro equipo. Con ello ya es posible encaminar el origen de la dolencia del paciente. 

Con ello ya es posible encaminar el origen de la dolencia del paciente. El segundo pilar son las pruebas de imagen. Hay un arsenal diagnóstico amplio (radiografías, TC…) para diagnosticar y orientar la degeneración discal. Tal vez la más útil hoy en día sea la Resonancia Magnética, pero en numerosos casos se precisan más pruebas de imagen para terminar de estudiar cada paciente en concreto.

Tratamientos del dolor discogénico

El tratamiento del dolor discogénico es muy amplio y contiene diferentes estadios. El primer estadio es el tratamiento conservador, que consiste en la pérdida de peso, el ejercicio físico para potenciar la musculatura abdominal y del tronco y los cambios concretos en el estilo de vida, como el abandono del tabaco, entre otros.
El tratamiento farmacológico también tiene un papel importante. Existen distintos analgésicos (antiinflamatorios, corticoides, derivados opiáceos…) adecuados para disminuir el dolor discogénico. Es importante que las pautas analgésicas y el seguimiento de los pacientes sean llevados a cabo por especialistas en este tipo de patología.

Por último, existen varias alternativas quirúrgicas para aquellos individuos que, pese al tratamiento conservador, siguen presentando dolor discogénico. La técnica clásica consiste en la fusión o artrodesis del nivel afectado por la discopatía. Dicha fusión puede realizarse con diferentes materiales, técnicas o abordajes, en función de cada caso en concreto. Una alternativa a la fusión es la cirugía de artroplastia. Dicho procedimiento consiste en la sustitución del disco patológico por una prótesis que imita su estructura y función.

¿Qué médicos tratan el dolor discogénico en el Instituto Clavel?

Los siguientes médicos son cirujanos expertos en el tratamiento del dolor discogénico.

Dr. Clavel
Dr. Català
Dr. Ríos
Dr. Montes
Dr. Màlaga

Fuentes

  • Kallewaard JW et al. Discogenic low back pain. Pain Pract 2010 Nov-Dec;10(6):560-79.
  • Engers A et al. Individual patient education for low back pain. Cochrane Database Syst Rev. 2008 Han 23;(1):CD004057.
  • Kim KS et al. Disc degeneration in the rabbit: a biomechanical and radiological comparison between four disc injury models. Spine (Phila Pa 1976) 2005 Jan 1;30(1):33-7.
  • Simmons ED et al. Radiographic assessment for patients with low back pain. Spine (Phila Pa 1976) 1995 Aug 15;20(16):1839-41

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